Riesgo de Infarto Aumenta con el Frío: Chequeo Cardiológico Preventivo para Pacientes Hipertensos
29 - Enero - 2026

Riesgo de Infarto Aumenta con el Frío: Chequeo Cardiológico Preventivo para Pacientes Hipertensos

Cuando bajan las temperaturas, no solo notamos el cambio en el armario o en nuestras rutinas diarias. Nuestro sistema cardiovascular también sufre las consecuencias del frío, y en especial el corazón. Diversos estudios han demostrado que durante los meses más fríos del año aumenta la incidencia de infartos, ictus y otras complicaciones cardiovasculares.

Para las personas con hipertensión arterial, este riesgo es aún mayor. Por eso, el invierno es un momento clave para recordar la importancia de un chequeo cardiológico preventivo.

En SEMESUR queremos ayudarte a entender por qué ocurre esto y cómo una revisión a tiempo puede marcar la diferencia.

¿Por qué el frío aumenta el riesgo de infarto?

El cuerpo humano reacciona al frío poniendo en marcha varios mecanismos para conservar el calor. Aunque son respuestas naturales, pueden suponer una sobrecarga importante para el corazón.

Vasoconstricción: las arterias se estrechan

Cuando hace frío, los vasos sanguíneos se contraen (vasoconstricción) para evitar la pérdida de calor. Esto provoca un aumento de la presión arterial, ya que el corazón tiene que bombear la sangre con más fuerza para que circule por arterias más estrechas.

En personas hipertensas, que ya parten de cifras de tensión elevadas, este esfuerzo adicional puede desestabilizar su situación cardiovascular.

Mayor trabajo para el corazón

El corazón necesita más oxígeno cuando trabaja con mayor intensidad. Si las arterias coronarias están parcialmente obstruidas por placas de colesterol (algo frecuente a partir de cierta edad o en pacientes con factores de riesgo), puede producirse un desequilibrio entre el aporte y la la demanda de oxígeno.

Este desajuste puede desencadenar:

  • Angina de pecho
  • Arritmias
  • Infarto agudo de miocardio

Aumento de la coagulación

Las bajas temperaturas también se asocian con una mayor tendencia de la sangre a coagularse. Esto incrementa la probabilidad de formación de trombos que pueden obstruir arterias coronarias o cerebrales.

Hipertensión y frío: una combinación de riesgo

La hipertensión arterial es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular. Muchas veces no produce síntomas claros, pero va dañando progresivamente las arterias y el corazón.

Durante el invierno, los pacientes hipertensos pueden experimentar:

  • Subidas adicionales de tensión arterial
  • Mayor rigidez arterial
  • Incremento del riesgo de crisis hipertensivas
  • Más probabilidades de eventos cardiovasculares agudos

Además, en estas fechas es frecuente que cambien los hábitos: menos actividad física, comidas más copiosas, mayor consumo de sal y, en algunos casos, peor adherencia a la medicación. Todo esto suma carga al sistema cardiovascular.

Síntomas de alerta que no deben ignorarse

En invierno, es fundamental prestar atención a ciertas señales, especialmente si se padece hipertensión:

  • Dolor u opresión en el pecho
  • Sensación de falta de aire con esfuerzos pequeños
  • Palpitaciones irregulares o muy rápidas
  • Mareo, inestabilidad o desmayo
  • Dolor que se irradia a brazo izquierdo, cuello, mandíbula o espalda

Ante cualquiera de estos síntomas, se debe buscar atención médica urgente. No es momento de esperar a que se pase solo.

La importancia del chequeo cardiológico preventivo

Un chequeo cardiológico no es solo para personas que ya han tenido un problema de corazón. Es, sobre todo, una herramienta para anticiparnos.

En pacientes hipertensos, una revisión antes o durante los meses de frío permite:

Evaluar el estado real del corazón

Mediante pruebas como:

  • Electrocardiograma
  • Ecocardiograma
  • Prueba de esfuerzo (según indicación médica)
  • Analítica con perfil lipídico y glucosa

Podemos detectar alteraciones que aún no han dado síntomas.

Ajustar el tratamiento antihipertensivo

Las necesidades de medicación pueden variar. Si la tensión está mal controlada en invierno, el especialista puede ajustar dosis o combinar fármacos para mantener cifras más seguras.

Valorar otros factores de riesgo

El riesgo cardiovascular no depende solo de la tensión. También influyen:

  • Colesterol elevado
  • Diabetes
  • Sobrepeso
  • Tabaquismo
  • Sedentarismo

Un chequeo permite abordar todos estos factores de forma global.

Consejos para cuidar el corazón en invierno

Evitar exposiciones bruscas al frío

Abrígate bien y evita salir a la calle en las horas de temperaturas más extremas sin protección adecuada. Los cambios bruscos de temperatura pueden provocar picos de tensión.

Mantener actividad física moderada

No dejes de moverte en invierno. Caminar a paso ligero, hacer ejercicios en casa o actividades dirigidas ayuda a controlar la tensión, el peso y el estrés. Eso sí, evita esfuerzos intensos en ambientes muy fríos.

Cuidar la alimentación

En esta época apetecen platos más calóricos, pero es importante:

  • Reducir la sal
  • Limitar embutidos y alimentos procesados
  • Priorizar verduras, legumbres, pescado y aceite de oliva

No abandonar la medicación

Aunque te encuentres bien, nunca suspendas el tratamiento antihipertensivo sin consultar. El buen control de la tensión es una de las mejores defensas frente al infarto.

Mantener una temperatura adecuada en casa

El frío dentro del hogar también afecta. Mantener una temperatura confortable ayuda a evitar sobrecargas cardiovasculares.

Prevención hoy, tranquilidad mañana

Muchas personas descubren que tienen un problema cardiaco después de un susto. La prevención busca justamente lo contrario: detectar a tiempo para evitar complicaciones.

Si tienes hipertensión, antecedentes familiares de enfermedad cardiaca, colesterol alto o más de 50 años, el invierno es una excelente ocasión para hacerte una revisión.

En SEMESUR, nuestro equipo médico puede valorar tu riesgo cardiovascular de forma personalizada y recomendarte las pruebas y medidas más adecuadas para ti. Un chequeo a tiempo puede ayudarte a pasar el invierno y el resto del año con mayor seguridad y tranquilidad.

Cuidar tu corazón no es solo reaccionar ante un problema, es adelantarse a él. Y en época de frío, esa prevención es más importante que nunca.

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